miércoles, 28 de marzo de 2012

El Príncipe con amor eterno

Autor: Jair Vega
Grado: Tercero

Había una vez en el Norte de Noruega un príncipe valiente que tenía un castillo muy grande y lujoso. Era rico y guapo, vivía con su familia. Un día salio de su castillo para dar un paseo por el bosque en su caballo. Había una jovencita con su caballo lastimado de una pata porque había caído en un hoyo. El príncipe se bajó rápidamente de su caballo y ayudó a la jovencita a vendar la pata de su caballo. La jovencita al verlo se enamoró de él y él de ella. El la invitó a su castillo esa noche porque había una fiesta de gala, ella estaba tan feliz de poder acompañar al guapo prínccipe. Cuando los papás del príncipe conocieron a la jovencita les cayó muy mal y la despreciaron porque ella era pobre. A él no le importó lo que dijeron sus padres, él la amaba. Al poco tiempo le avisó a sus padres que se iba a casa con ella. Sus padres se molestaron mucho.
-Si te casas con ella a ti te quitaré todas tus riquezas, jamás podras entrar al castillo, ni llegarás a ser rey de Noruega y a ella la mandaremos muy lejos de aquí.
Entonces el príncipe fue a buscar a la joven a su humilde casa y le contó los planes malvados de sus padres, entonces planearon escaparse los dos e irse a vivir a Inglaterra.
Pero no se había dado cuenta el príncipe de que lo había seguido un guardaespaldas y escuchó lo que planeaban hacer, corrió velozmente para llevar la noticia a los padres del príncipe. Los padres se enfurecieron y mandaron a ese mismo guardaespaldas para que se llevara a la joven a un pueblo muy lejano para que nadie supiera de ella. Al día siguiente muy de madrugada llegó el guardaespaldas a la casa de la joven, tocó la puerta toc, toc y ella contestó -¿quién es? y el respondió -traigo un recado del príncipe para usted; cuando ella abrió se sorprendió al ver a aquel hombre que tenía en la mano un costal grande, él la agarró muy fuerte y como pudo la metió al costal, la echó al carruaje y tomó su camino; un camino muy desolado y lejano. El príncipe se entristeció mucho al ver que su amada había desaparecido y él se  dió a la tarea de encontrarla y buscó por mar y tierra hasta que la encontró, cuando se vieron se abrazaron fuertemente y lloraron. El príncipe le dijo -no me importa perder todo pues te amo más que a nadie en el mundo, se casaron y vivieron felices para siempre.

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