Autor: Maria Fernanda Vazquez
Grado: 4°
Había una vez, no, comencemos desde el principio... un día una linda mujer iba a tener un bebé, pero por desgracia la mujer dió a luz antes de tiempo, nació una niña a la que llamaron Roberta. Roberta tenía el cabello de color café, tenía los ojos verdes y siempre se peinaba de trenzas, pero Roberta tenía un problema, el problema es que no caminaba bien y no pronunciaba bien las palabras, y ella anhelaba con el corazón que la quisieran sus compañeros. Ella tenía muchas ideas pero cuando se las contaba a alguien todos reían y decían: -todas tus ideas no sirven, eres fea y aunque inventes lo más maravilloso del mundo tu siempre serás igual. Entonces Roberta se entristecia mucho y ella sabía que sus ideas si servían y que algún día ella inventaría una idea fantástica que impresionaría a todos y a ella la aceptarían sus compañeros y no la tratarían mal como ahora lo hacen. Roberta no se sentía abandonada en sus ideas más bien en sus ideas a ella la querían y mucho.
Cada vez que Roberta iba a la escuela todos la molestaban y le decían: -ya viene Roberta la ñoña y ella se sentía triste mientras los demás reían sin parar. Ella, aunque nadie en la escuela la quisiera seguía confiada de que algun día sus compañeros la iban a querer. En la escuela había una niña a la que llamaban "La señorita perfecta" la llamaban así porque nada le salia mal, ni era fea, nada de eso, más bien era hermosa y como dicen era perfecta. Un día la señorita perfecta (osea Susana) se encontraba en un problema, el problema era que su mejor amiga le decía que no la quería, y que no hacía las cosas bien, etc. Entonces Roberta le preguntó -¿Qué te pasa? y Susana le respondió - es que mi mejor amiga dice que no me quiere y que no me salen las cosas bien y eso me entristece mucho. Roberta le dijo -Si quieres yo te puedo ayudar porque a mi también me tratan mal y yo sé como ayudarte. Susana se quedó pensando y al fin le respondió: -sí. Platicaron y como que empezaron a ser amigas, entonces Susana y Roberta se hicieron amigas y Susana les contó a todos de que Roberta era una niña buena y no era ñoña. Entonces Susana y los demás se dieron cuenta que no impora la apariencia no importa si eres feo, alto, bajo, bonito, gordo o flaco, solo importa tu corazón que sea bueno, amable y lindo como el de Roberta, por eso Dios nos dió un corazón tan lindo. El corazón no es para lastimarlo sino para ser humilde y guardar cosas lindas en él. Dios te ama y no debes que los demás te hagan sentir mal, tú tienes un Dios que te ama y él se siente feliz si no maltratas a los demás así que:
"Ama a alguien diferente".
No hay comentarios:
Publicar un comentario